Claves sobre la audiencia previa al despido disciplinario

Claves sobre la audiencia previa al despido disciplinario

El despido disciplinario es una de las medidas más drásticas que una empresa puede tomar. 

Se trata de una decisión unilateral del empleador basada en un incumplimiento de carácter grave por parte del empleado. No obstante, para que el despido sea considerado válido y evitar futuros litigios, la empresa debe asegurarse de que el procedimiento se ajuste a la normativa vigente.

En este artículo de Ahedo abordaremos en detalle qué implica la audiencia previa al despido disciplinario, cuáles son los requisitos legales que deben cumplirse y qué consecuencias pueden derivarse de su incumplimiento.

¿Qué es la audiencia previa en un despido disciplinario?

La audiencia previa es el derecho del trabajador a presentar sus alegaciones antes de que la empresa tome una decisión definitiva sobre su despido. Se trata de un trámite obligatorio que tiene como finalidad garantizar el derecho a la defensa del trabajador y de esta forma, evitar un despido arbitrario. 

La reciente sentencia 1250/2024 del Tribunal Supremo ha establecido que la omisión de este procedimiento puede dar lugar a la improcedencia o nulidad del despido, lo que refuerza la necesidad de actuar conforme a derecho.

Esto significa que la empresa debe permitir al trabajador explicar su versión de los hechos y valorar su defensa antes de tomar una decisión irreversible, tal como despedirlo.

En términos prácticos, la audiencia previa consiste en:

  • La notificación al trabajador de los hechos que se le imputan.
  • La concesión de un plazo razonable para que pueda presentar sus alegaciones.
  • La valoración por parte de la empresa de los argumentos del trabajador antes de confirmar la decisión del despido.

En caso de no cumplirse con este procedimiento, el despido disciplinario puede ser impugnado, lo que generaría un riesgo legal y económico para la empresa.

Base legal de la audiencia previa

El Tribunal Supremo ha determinado que la falta de este trámite vulnera derechos fundamentales del trabajador, basándose en dos normas:

  1. Artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores: aquí se definen los requisitos formales del despido disciplinario, estableciendo que éste debe cumplir con el procedimiento legal para evitar su impugnación.
  2. Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): prohíbe el despido sin que el trabajador haya tenido la oportunidad de defenderse previamente.

A partir de esta doctrina, cualquier empresa que omita la audiencia previa en un despido disciplinario se expone a que los tribunales lo declaren nulo o improcedente, lo cual trae consigo graves consecuencias económicas que ninguna empresa quiere afrontar.

Requisitos del despido disciplinario

En este sentido, para que un despido disciplinario sea válido, la empresa debe cumplir con los siguientes requisitos:

  • Comunicación formal por escrito: la empresa debe entregar una carta de despido al trabajador en la que se expliquen detalladamente los hechos que justifican la decisión.
  • Audiencia previa: se debe otorgar al trabajador un plazo de tiempo razonable para que pueda presentar sus alegaciones, que en la práctica suele ser de entre dos y tres días laborables.
  • Existencia de una causa justificada: el despido debe estar fundamentado en una falta grave del trabajador, ya sea: inasistencia, indisciplina, abuso de confianza, acoso laboral o daños intencionados a la empresa.
  • Proporcionalidad de la sanción: la medida adoptada debe ser coherente con la falta cometida, ya que un despido basado en hechos insuficientes o desproporcionados puede ser considerado improcedente.

Si no se cumplen estos requisitos, el trabajador podrá impugnar el despido, lo que puede derivar en la obligación de indemnizarlo o readmitirlo en su puesto de trabajo.

Cómo hacer un despido disciplinario correctamente

Para llevar a cabo un despido disciplinario conforme a la normativa es recomendable seguir estos pasos para, de esta forma, minimizar riesgos legales:

  1. Notificación formal: la empresa debe entregar una comunicación escrita al trabajador explicando los motivos del despido y detallando los hechos imputados.
  2. Concesión de un plazo para alegaciones: se otorga un período de dos o tres días laborables para que el trabajador pueda defenderse y presentar pruebas o explicaciones.
  3. Evaluación de las alegaciones: la empresa debe analizar la respuesta del trabajador y valorar si mantiene la decisión de despedirlo o si opta por una sanción menor.
  4. Entrega de la carta de despido: si tras evaluar las alegaciones se mantiene la decisión de despido, la empresa debe formalizarse mediante una carta que indique la fecha de efectos y la causa justificada del cese.

Cumplir con estos pasos no solo evita litigios, sino que también refuerza la posición de la empresa en caso de impugnación del despido.

¿Cuáles son las consecuencias de no cumplir con la audiencia previa?

Si la empresa no respeta la obligación de audiencia previa, el despido puede ser impugnado con las siguientes consecuencias:

  • Despido improcedente disciplinario: la empresa deberá elegir entre reincorporar al trabajador o indemnizarlo, conforme a la legislación vigente.
  • Despido nulo: si se demuestra que el despido ha vulnerado derechos fundamentales, la empresa estará obligada a readmitir al trabajador y abonar los salarios que dejó de percibir.

Preaviso en el despido disciplinario

A diferencia de otros tipos de despido, el preaviso en el despido disciplinario no es obligatorio. Entonces, la empresa puede cesar al trabajador de manera inmediata si existen causas justificadas.

Sin embargo, algunos convenios colectivos pueden exigir un preaviso en determinadas circunstancias, por lo que siempre es recomendable revisar la normativa aplicable en cada caso.

Confía en profesionales calificados 

Conocer todo lo que conlleva la audiencia previa es crucial para llevar a cabo un despido disciplinario.

Con esta nueva normativa, se regulan aún más los derechos tanto del trabajador como del empresario.

En Ahedo ayudamos y asesoramos junto a un equipo de profesionales en asesoría jurídica para empresas y asesoría fiscal para cumplir tus obligaciones ante la ley.

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Preguntas frecuentes sobre la audiencia previa al despido disciplinario
¿Por qué es importante la audiencia previa en un despido disciplinario?

La audiencia previa es fundamental porque garantiza el derecho a la defensa del trabajador antes de que la empresa tome una decisión irreversible.
Este proceso evita despidos arbitrarios y refuerza la legalidad del procedimiento, reduciendo riesgos de impugnaciones que podrían derivar en costos económicos y reputacionales para la empresa.
Además, el Tribunal Supremo ha reforzado su obligatoriedad, dejando claro que su omisión puede hacer que el despido sea declarado improcedente o nulo.

¿Qué consecuencias legales puede enfrentar una empresa si omite la audiencia previa?

Si una empresa no respeta la audiencia previa, se expone a que el despido sea declarado:

  • Improcedente: Obligando a la empresa a readmitir al trabajador o indemnizarlo.
  • Nulo: Si se considera que se han vulnerado derechos fundamentales, lo que implica la readmisión obligatoria y el pago de los salarios dejados de percibir.
¿Puede un trabajador negarse a participar en la audiencia previa?

Sí, un trabajador puede optar por no presentar alegaciones durante la audiencia previa.
Sin embargo, su derecho a ser escuchado no se pierde por ello. La empresa debe documentar la oportunidad brindada al empleado para ejercer su defensa, de modo que quede constancia del cumplimiento del procedimiento.

¿Cómo debe documentar la empresa la audiencia previa?

 

Para evitar impugnaciones, la empresa debe mantener registros claros de la audiencia previa. Esto incluye:

  • Notificación escrita: Detallando los hechos imputados.
  • Plazo razonable: Para que el trabajador responda.
  • Acta: Informe de la audiencia en el que se recojan las alegaciones del trabajador o la falta de respuesta.
  • Testigos o pruebas: Que acrediten que el proceso se llevó a cabo de forma correcta.

Una documentación adecuada puede ser clave en caso de una reclamación judicial.

¿Existen excepciones en las que no sea obligatoria la audiencia previa?

 

En términos generales, la audiencia previa es un requisito esencial.
Sin embargo, en algunas circunstancias específicas, como cuando el trabajador se encuentra en situación de incomparecencia prolongada o abandono del puesto de trabajo, la empresa puede argumentar la imposibilidad de realizar la audiencia.
Aun así, siempre es recomendable documentar los intentos de contacto con el trabajador.

¿Cómo se determina si un despido disciplinario es proporcional?

 

La proporcionalidad se evalúa en función de la gravedad de la falta cometida. Factores clave incluyen:

  • La naturaleza del incumplimiento: Por ejemplo, no es lo mismo una falta leve de puntualidad que un caso de acoso.
  • Los antecedentes disciplinarios del trabajador.
  • La afectación a la empresa en términos de productividad o ambiente laboral.

Un despido basado en una falta menor o desproporcionada puede ser impugnado con éxito por el trabajador.

¿Cómo influye el Convenio 158 de la OIT en la audiencia previa?

El Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece que un trabajador no puede ser despedido sin tener la oportunidad de defenderse.
Este convenio es una referencia importante en la legislación laboral y ha sido respaldado por sentencias judiciales en España.
No cumplir con este estándar puede generar consecuencias legales y afectar la validez del despido.

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